jueves, 14 de marzo de 2013

CUADRILOSCOPIO II



Cada vez que entro en la sala, presento las pintura cómo un pobre que estuviera sentado en una acera en medio de la Gran Vía madrileña, con un cartel pidiendo limosna... Las conversaciones que giran en torno a la exposición son -sin duda- muy diversas y al ser veinte años resumidos en unas piezas y muchas de ellas, realizadas en este último año, hoy se ha llegado a justificar el planteamiento que una familia se hace antes de comprarse una mesa para la cocina o una lavadora, con la necesidad de comprar un cuadro..., analogía que me lleva a pensar qué es lo que me lleva a pintar desde hace casi cuarenta años y cómo he podido sobrevivir tanto tiempo con esta idea en la mente..., si posiblemente sea esta a causa o el efecto de mi mente perturbada, si es la razón por la que no concilio el sueño o por la que no tengo mucho en común con las personas que me rodean, que cotizan sus haciendas y la utilidad de sus vidas está en directa proporción con la cantidad de dinero que ganan o cuantas veces va uno al barbero o a comer a un restaurante...



lo cierto es que ayer, desde la mañana que era aun de noche, porque lleva siendo así hace mucho tiempo, muy en la madrugada, me desperté y traté de hacer mis piruetas para conciliar el sueño, algo tan inútil como pintar..., encendí el fuego y preparé una infusión y salí a ver estas estrellas de Marzo que brillaban especialmente, buscando Orión y Cassiopeia, dos constelaciones a las que saludo desde que era joven, posiblemente las más reconocibles cuando miras a lo alto en el cielo de la noche, puntos que se reconocen siempre una vez las has aprendido..., entre millones, porque la Estrella Polar y las Osas o los carros o la misma Via Láctea a veces se escapan... pero ayer estaban en un momento de fuga... es la estación y el cielo se mueve con más rapidez y reconocí a la Osa Mayor y por fin supe donde estaba el Norte..., en la cola de la Ursa  Minor, brillante de nombre latino Polaris... Fija el Norte de nuestro destino, pero no es siempre el mismo Norte.., hay varios Nortes que nos sirven de referencia... el Norte magnético de las brújulas, el Norte del polo Norte, el Norte que hemos perdido...


Esta es una pintura sin base es cómo una flor que se abre y alguien la ha colocado en un herbolario. Su desarrollo es muy fluido y se montan los colores cómo letras sin sentido en una lengua universal...
Es el interdicto en una refriega que tuvo lugar durante la venta de una casa... Fue incluida cómo parte de un inventario -junto con otros tres cuadros más- y sólo pude recuperar este... no quiero más pleitos en mi vida y me basta con denunciar abusos físicos o robos a mano armada... en ella hay una estructura que es el dibujo de un plano, habitado por la silueta de una figura... Es un trayecto que hace la mirada... 

Hoy día 13 es el anniversario del fallecimiento de mi padre, un bendito silencioso y honesto que por muchos años traté de ser y no ser amigo..., pero al final venció mi amor y el suyo siempre permaneció callado, pero siempre presente... 

Nada de esto se encuentra en este cuadro.... La pintura se desliza y solo cubre lo imprescindible... 


En la pintura se esconde el Amor y la pasión por algo que es una idea y su única intención es compartirla..., si es posible venderla, pero sobre todo verla.

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