A tres días de finalizar esta exposición, he recibido la visita de unos conocidos que han paseado por mi estudio y por este lugar en el que vivo..., no tiene más importancia que alguien se siente en un sofá y que haga disertaciones sobre lo que sea, lo cierto es que me dieron de comer en mi propia casa y estoy muy agradecido.
Raro es, para mi, que esté rodeado de "gente" y más aun, si son profesionales en distintas ramas y personas cultivadas e inquietas las que invaden -con mi consentimiento- mi estudio que parece un basurero... Raro me parece que una conversación llegue a cotas tan elevadas como ¿eres temeroso de Dios? y salgan a colación el Concilio Vaticano II y todo el drama del pueblo de Israel a raiz de un comentario sobre una serie televisiva que no sigo..., raro y muy pensativo quedo al no tener respuestas y ser un poco sardónico para salir al quite de esta situación...
Exponer es toda una operación difícil antes, durante y luego, cómo para obviarlo en mi rutina diaria y de ello me ocupo de dar testimonio en este blog.
Estas son trazas de un experimento que se llama era digital y que -entre otros- hacen que el aparente caos de la vida, tenga un sentido. Se perderán en algún disco duro o en la aldea global y tal vez sean flecos que sea bueno cortar..., pero esa pregunta se queda pegada como una lapa, como esas riñas de amigos que no llevan a ninguna parte..., pero ahí está y no paro de pensar por qué a las personas nos gusta retar a los demás con esas dudas cuando somos nosotros los que dudamos, por qué la simple exposición y la gentileza no son suficientes para convivir y tenemos que llenar nuestro ego con cuestiones profundas y delicadas, cuando ya en la intimidad tratamos de resolver con lecturas y estudios y trabajo los vacíos que el simple hecho de vivir conlleva?
Las dudas son y serán parte de la inquietud que conserva mi curiosidad por la vida.
Dios no es algo que tema, en todo caso es algo que me planteo como una bondad y una luz. Temo a los hombres y en concreto al Hombre que ha utilizado esta pregunta cómo un arma. Sobre todo me temo a mi mismo, a la muerte -no siempre, porque la encuentro liberadora- dolorosa, a la soledad- si es impuesta como el ostracismo, a la frivolidad y a lo superficial de algunas conversaciones de salón.
Cuando estás "expuesto" y "colgado" la palabra es fácil y se puede interpretar de muchas formas... Y las formas, las ideas, el carácter, el destino se forjan desde ese principio que no se comparte y que cada cual somos "libres" de decidir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario