Presento una serie de pinturas que
responden a un criterio muy particular, cómo es el tiempo, subjetivo y el
trabajo en el estudio, durante veinte años en mi estudio de Ibiza. Sólo hay una
que está pintada antes, un año antes de venir a la isla: es un
"Pentecostés" pintado sobre una página de un periódico en la que se
informaba de la tragedia ocurrida en un estadio en Inglaterra. Era una tragedia
de tantas, una consecuencia de esa religión que se llama fútbol o deporte o
dinero... Muertos y aplastados aparecen en la fotografía de prensa que tardé
tres años en manipular y a través de la pintura, recompuse su sentido... La
iluminación, las lenguas de fuego, la comprensión de todos los idiomas, la
capacidad de poder transmitir un mensaje, la comunicación y la aceptación de
las diferencias. Cómo la palabra puede ser la semilla del odio..., o de la
vida.
La serie “ Money Ball” surge como
nueva tendencia económica basada en estadísticas de rendimiento de jugadores de
béisbol...
Hay un cuadriloscopio que expuse y
pinté al entrar en estas casas cúbicas, llenas de sombras y luces, que es la
arquitectura propia de Ibiza... Y otro en el que voy desarrollando esa idea...
Después de veinte años el
Cuadriloscopio es una mesa de billar, algo que tiene que ver con Malevich y su
cuadrado negro..., pero mi percepción del color cómo daltónico es diferente...
Hay tres figuras..., tres
acercamientos al desnudo y al hombre, muy empastados... Cómo pinturas para
ciegos, en las que puedes sentir sus volúmenes al tacto... Me recuerda a Beethoven
sordo componiendo sonatas para piano..., cortó las patas de su piano para sentir
la vibración de sus composiciones...
Vine a Ibiza por estar lejos y
cerca, por ser una isla y seguir con esta difícil idea de pintar, aislado de
modas, enfermo de soledad, neurótico... Aquí sigo hoy. Vivo hoy. Sin plan de
pensiones ni nada... Me río de mi mismo y de mi terquedad... Me deprimo de mi
ausencia... No es fácil tratar de sobrevivir sólo de pintura... Y me machaco
cada noche con un miedo a los sueños y a despertar sin una dirección
reconocible... Pero sigo...
Mi experiencia con galerías es casi
inexistente pero la he tenido y con las mejores... Mi obra está en colecciones
y prefiero que sea el comprador el que se acerque aunque reconozco que es algo
difícil.
No soy vendedor ni relaciones
públicas, soy amable y trato de ser generoso...
Necesito vender mis cuadros por que
es la forma que elegí -desde niño y animado por mis padres- de vida... Mucho ha
llovido desde entonces... Y espero superar mis dudas... Y que las pinturas
hablen por sí mismas...
Luis Cabezudo
Como ya te dije en otros momentos, tú eres único, no te compares a nadie. Debes estar orgulloso de tu personalidad, como lo estamos todos tus amigos.
ResponderEliminarEscribes con el corazón... Me encantas.